La segunda vuelta electoral que definirá al próximo presidente de Guatemala está a la vuelta de la esquina. Los ánimos, luego de las voces de fraude o "chanchullo" (no sea que el TSE me demande por sedicioso), en la primera vuelta están más enardecidas que nunca. Los señalamientos en contra de uno y otro candidato son el pan nuestro de cada día en medios escritos, radiales y electrónicos, y ríos de tinta, memes y hasta enemistades en las mejores familias nos deja este último sprint de la UNE y VAMOS, de cara al 11 de agosto.

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Pero tal y como sucede en muchos otros países y como regla general en Guatemala, un gran porcentaje de personas no irá a votar en segunda vuelta. Y creo que al fin logré encontrar la analogía perfecta para este fenómeno.

Digamos que usted va a tomarse un café en un local medianamente elegante. Una bonita mesa, con un mantel blanco impoluto, un hermoso arreglo de flores de tulipanes al centro y hermosa porcelana como corolario para servir la bebida. Y le presentan dos tazas con café para que usted elija cual tomar. Pero en una, patas arriba y completamente muertas puede ver a un par de moscas grandes, de esas verdes que ha visto en la comida putrefacta y pestilente; y en la otra alcanza a ver, colgando por un borde una exquisita cola de rata, de esas grandes que ha visto medrando en la basura o drenajes de su colonia o en los tejados, perseguidas por los gatos.

¿Cuál de las dos tazas probaría?

¿Use muchas alegorías?

Bien, seré más directo. Le ponen enfrente dos tazas con café, en una hay moscas verdes y en la otra la cola de una rata ¿cuál bebe primero?

Ya imaginé su cara de repulsión, tanto por las moscas, como por las ratas. Pero no es difícil entender la realidad de la segunda vuelta con esta analogía, puesto que para efectos prácticos, ninguno de los dos es bebible. Y no es porque tengan ratas o moscas en sus equipos de trabajo, o bueno, eso es lo que todos piensan, no me centraré en criticar a ambos candidatos, a sabiendas que seguramente, y tal como todos, cuentan con defectos y manías que los hacen, digamos, intratables.

No, las ratas y las moscas se refieren a que ambos ofrecen más de los mismo. Aquello que otros candidatos ofrecieron en el pasado para ganar la primera magistratura del país. Más salud, más educación, más programas sociales, que la pena de muerte, que un metro, que alcaldes controlando a la PNC y muchos otros disparates que pueden enmarcarse dentro de los puntos torales del manifiesto comunista de 1848, escritas nada más y nada menos que por Carl Marx.

Y muchos de esos ofrecimientos serán pagados del bolsillo de los contribuyentes e indirectamente con las compras de todos los ciudadanos. En efecto, las moscas y la rata son las medidas socialistas que cada candidato ofrece, haciendo que un voto por cualquiera de ellos sea un voto apoyando al sistema que nos ha mantenido en la pobreza por muchos años y que, actualmente, en su máxima expresión política, está destruyendo a países como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Boliva y más recientemente, haciendo que los mexicanos se vuelvan locos.

Así que haga como yo, no vaya a votar, o vaya más allá, vote nulo o vote en blanco, porque ¿quién en su sano juicio bebería moscas o restos de rata? Quien, afirmando que es de derecha votaría por estos dos candidatos, más socialistoides como Correa, Evo Morales, Obrador, Ortega o Bukele.

Con esto empezará a hacer patria, y luego de emitir su Voto Antisistema, por favor, pero por favor, no continúe opinando en las redes sociales, allí no va a solucionar nada. No siga con las protestas que de tanto a salir a protestar va a terminar con su vida social y sus fines de semana. No, haga algo más, trascienda de lo que hace la mayoría zambullida en la histeria antifraude electoral y haga como yo, comience a formar un partido político para contrarrestar a las ratas y las moscas y procurar para usted, sus familias y las futuras generaciones el café de las prosperidad y de la bonanza, en un país con un sistema verdaderamente capitalista que sacará de la pobreza hasta a los socialistas, y pondrá a Guatemala al frente de las economías de la región.

Pero no sacrifique su voto de esa forma, por más que trate de enmendar la trayectoria de coalición con más mercantilismo y socialismo, el choque es inminente. Los cambios para sacar adelante al país hay que hacerlos en los próximos 4 años, porque esta elección ya está perdida para los buenos ciudadanos, que pensaron que otros buenos ciudadanos harían algo y evitarían los resultados que hoy tenemos. Deje que las cosas sigan su rumbo, pero prepárese, al igual que yo a darle un giro al rumbo del país. Prepárese conmigo, prepárese con FAMilia.  

Pdta. Pido perdón a todas las ratas y moscas verdes del mundo por compararlos con los candidatos presidenciales de la UNE y VAMOS.