El capitalismo liberal reduciría significativamente el daño Guatemala, 

¡Desde esta pequeña tribuna mis condolencias y solidaridad con las víctimas que ha dejado a su paso la depresión tropical ETA! 

El impacto en número de fallecidos, damnificados, evacuaciones, deslaves, puentes y carreteras destruidas, habría sido menor si viviéramos bajo un buen sistema de gobierno y economía. Hoy, bajo el estatismo, de ahí el título de esta columna, la pobreza, la débil infraestructura, la falta de recursos en las instituciones de rescate y las penurias económicas de las gentes que llevan ayuda son los factores que agravan el panorama.

Si los guatemaltecos viviéramos bajo un sistema de capitalismo liberal, la riqueza permitiría vivir lejos de montañas con riesgo de deslave, construir casas en áreas seguras y adquirir seguros por daños.  Bajo un sistema como ese, habría diques para encauzar y aprovechar incluso, el agua de lluvia para generar energía; las carreteras y puentes fuesen mejor construidos, habría rutas alternas, seguros contra daños y, siendo operadas por empresas privadas incentivadas por reducir pérdidas, la reconstrucción sería casi inmediata.

Bajo un sistema de capitalismo liberal, con gobiernos limitados a la seguridad, justicia y administración de obra pública, mercados libres y respeto a la propiedad privada, los estados de calamidad no serían oportunidad para la corrupción; la CONRED, los departamentos de bomberos, el Ejercito Nacional y las municipalidades tendrían recursos económicos, equipo especializado, personal capacitado, sistemas de alerta, más coordinación y mejor ayuda internacional.

En fin, las depresiones tropicales no son desastres en sí mismos, son fenómenos naturales que ponen de manifiesto el desastre político y económico que vive Guatemala. ¡Escríbeme para saber cómo podemos prepararnos en serio para las que vienen!