• Jorge David Chapas

AMBIENTALISMO DE PROPIEDAD PRIVADA

¡Primer tiro al arco enemigo!



Cambiemos la conversación nacional: desde los años 60 las izquierdas nos han atemorizado con pronósticos apocalípticos sobre el medio ambiente. Nos han dicho que la humanidad colapsará debido a eras de hielo, ruptura de la capa de ozono, lluvia ácida, pérdida de la Amazonía, calentamiento global, cambio climático, hambrunas por sobrepoblación, deshielo de los polos, extinción masiva de animales, etcétera. ¡Todas esas predicciones han fallado estrepitosamente!


Pero casi todo el mundo se las ha creído y desconoce que hoy en día, aunque no estamos en el paraíso, estamos mejor que antes, en alimentos, energía, bosques y otros rubros. Por ejemplo, ¿sabías que el elefante africano ha dejado de ser una especie en peligro de extinción? Sí, en Zimbabue, África, reconocieron que mantener al elefante como “bien público”, al cuidado del gobierno, no estaba dando buenos resultados, así que convocaron a una subasta-al-martillo, y convirtieron a los elefantes en un “bien privado”. Conservacionistas y empresarios del turismo se hicieron dueños de los elefantes y comenzaron a cuidarlos e incluso a multiplicarlos.


¡Es la propiedad privada lo que hace que no se extingan las gallinas estimado lector! Y es esa institución, junto con los gobiernos limitados y los mercados libres, la que permite que bosques, aguas, minerales, alimentos, animales, aire y otros recursos económicos (por escasos) de origen natural se preserven y hasta se multipliquen.


Lamentablemente, si no abres tu mente a este nuevo enfoque: el ambientalismo de propiedad privada, vivirás esclavo de culpas y temores infundados; serás víctima del pesimismo, la desesperanza y de “soluciones” tan equivocadas como inmorales para conservar el medio ambiente. ¡Estoy por comenzar un curso sobre este tema, si te interesa, escríbeme! ¡Conoce más aquí!

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